Estas sobrecalificado y desempleado?

•Agosto 21, 2009 • Dejar un comentario
¿Estás “sobrecalificado” y desempleado?
Siete argumentos para que te contraten
Quienes buscan trabajo se preguntan cómo puede ser que estar calificado sea una cualidad negativa, pero es un hecho que muchas personas se encuentran en esas condiciones hoy en día.
Si durante tu búsqueda laboral te rechazan por estar sobrecalificado, aquí te ofrecemos siete argumentos para convencer a tu entrevistador de lo contrario
Razones para que te contraten
1. Admite que tú también estás preocupado
Duncan Mathison, co-autor de “The Truth about the Hidden Job Market”, sugiere que le digas al gerente de contrataciones que tú también tienes dudas sobre si el trabajo está a tu nivel. Promete que si en cualquier momento del proceso de contratación sientes que la posición se ve demasiado básica o no es la que te permitirá comprometerte al cien por ciento, abdicarás de la candidatura. Tu determinación de hacerte a un costado les garantizará que si te quedas es porque estás motivado.
2. Mantén el salario fuera de discusión
Deja en claro que eres flexible acerca de la remuneración y que tus salarios anteriores no son relevantes en tu actual búsqueda laboral.
Sollman recomienda decirle al gerente de contrataciones que “tú trabajas tanto por los dólares verdes como por los dólares de la satisfacción personal y que últimamente tenías un déficit en estos últimos y buscas la oportunidad de probar algo nuevo”.
3. Pon el asunto sobre la mesa
Pídele a tu entrevistador que te diga, basándose en tus altas condiciones, qué ventajas y desventajas ve para tu postulación. Mathisson sugiere que coloques este asunto sobre la mesa para que no quede pendiente.
4. Aprovecha tus logros
“Dile al gerente de contrataciones que estás orgulloso de tus logros y que te has probado a ti mismo que puedes rendir a niveles gerenciales -aconseja Sollman-. Ahora no estás interesado en perseguir títulos y ascensos, tu foco está en aportar dentro de una compañía sólida”.
5. Toma distancia de tus altas calificaciones
Muéstrate empático con el gerente de contrataciones. Dale a entender que tienes un entendimiento claro de lo que el gerente necesita de su gente.
“Di, por ejemplo, que fuiste gerente y ahora te estás postulando para un trabajo como colaborador individual -sugiere Mathison-. Explícale al gerente de contrataciones que estás buscando un trabajo que te permita dedicarte más a cuestiones técnicas y que te dé un respiro de las políticas corporativas y del manejo de gente”.
6. Quieres aprender
Si estuviste en posiciones gerenciales en diferentes tipos de empresas o sectores, Sollman recomienda que le digas al gerente de contrataciones que la verdadera forma de entender y aprender acerca de un sector nuevo es desde abajo.
7. Comprométete
Por último, Sollman sugiere que le digas al empleador que “tú ya sabes que en el mundo de los negocios, saltar de trabajo en trabajo es una gran contraindicación y que, de no aparecer circunstancias imprevistas, estás listo para comprometerte a permanecer por lo menos dos años en la empresa”.
Rachel Zupek es escritora y participante del blog The Work Buzz de CareerBuilder.com. Investiga y escribe sobre estrategias para buscar empleo, gestión profesional, tendencias de contratación y conflictos en el lugar de trabajo.

¿Estás “sobrecalificado” y desempleado?

Siete argumentos para que te contraten

Quienes buscan trabajo se preguntan cómo puede ser que estar calificado sea una cualidad negativa, pero es un hecho que muchas personas se encuentran en esas condiciones hoy en día.

Si durante tu búsqueda laboral te rechazan por estar sobrecalificado, aquí te ofrecemos siete argumentos para convencer a tu entrevistador de lo contrario

Sobrecalificado para un trabajo

Sobrecalificado para un trabajo

Razones para que te contraten

1. Admite que tú también estás preocupado

Duncan Mathison, co-autor de “The Truth about the Hidden Job Market”, sugiere que le digas al gerente de contrataciones que tú también tienes dudas sobre si el trabajo está a tu nivel. Promete que si en cualquier momento del proceso de contratación sientes que la posición se ve demasiado básica o no es la que te permitirá comprometerte al cien por ciento, abdicarás de la candidatura. Tu determinación de hacerte a un costado les garantizará que si te quedas es porque estás motivado.

2. Mantén el salario fuera de discusión

Deja en claro que eres flexible acerca de la remuneración y que tus salarios anteriores no son relevantes en tu actual búsqueda laboral.

Sollman recomienda decirle al gerente de contrataciones que “tú trabajas tanto por los dólares verdes como por los dólares de la satisfacción personal y que últimamente tenías un déficit en estos últimos y buscas la oportunidad de probar algo nuevo”.

3. Pon el asunto sobre la mesa

Pídele a tu entrevistador que te diga, basándose en tus altas condiciones, qué ventajas y desventajas ve para tu postulación. Mathisson sugiere que coloques este asunto sobre la mesa para que no quede pendiente.

4. Aprovecha tus logros

“Dile al gerente de contrataciones que estás orgulloso de tus logros y que te has probado a ti mismo que puedes rendir a niveles gerenciales -aconseja Sollman-. Ahora no estás interesado en perseguir títulos y ascensos, tu foco está en aportar dentro de una compañía sólida”.

5. Toma distancia de tus altas calificaciones

Muéstrate empático con el gerente de contrataciones. Dale a entender que tienes un entendimiento claro de lo que el gerente necesita de su gente.

“Di, por ejemplo, que fuiste gerente y ahora te estás postulando para un trabajo como colaborador individual -sugiere Mathison-. Explícale al gerente de contrataciones que estás buscando un trabajo que te permita dedicarte más a cuestiones técnicas y que te dé un respiro de las políticas corporativas y del manejo de gente”.

6. Quieres aprender

Si estuviste en posiciones gerenciales en diferentes tipos de empresas o sectores, Sollman recomienda que le digas al gerente de contrataciones que la verdadera forma de entender y aprender acerca de un sector nuevo es desde abajo.

7. Comprométete

Por último, Sollman sugiere que le digas al empleador que “tú ya sabes que en el mundo de los negocios, saltar de trabajo en trabajo es una gran contraindicación y que, de no aparecer circunstancias imprevistas, estás listo para comprometerte a permanecer por lo menos dos años en la empresa”.

Rachel Zupek es escritora y participante del blog The Work Buzz de CareerBuilder.com. Investiga y escribe sobre estrategias para buscar empleo, gestión profesional, tendencias de contratación y conflictos en el lugar de trabajo.

La Motivacion Laboral y tu empleado Estrella!

•Julio 20, 2009 • Dejar un comentario

motivacion laboral empleadowww.PsicologiaOrganizacional.NET

Un empleado talentoso que no recibe aliento para desarrollarse puede suponer que no interesa desarrollar su potencial, así que abandona la empresa.
Tal vez otras empresas buscan a sus mejores empleados y los conquistan conjurando visiones de una tarea que les encantará hacer.

Beverly Kaye, experta en retención de empleados y co-autora de “Love ‘Em or Lose ‘Em: Getting Good People to Stay” (4ta. edición, Berrett-Koehler, 2008), analizó las 20 principales razones por las cuales los empleados deciden quedarse en su organización en lugar de buscar nuevos horizontes. Y descubrió que al tope de la lista están posibilidades de desarrollar una carrera, inclusive por encima de una paga mejor.

“Si usted no habla con los empleados acerca de sus carreras, arriesga perder a los mejores talentos”, dice.

Ayudar a los empleados en sus carreras es algo que cualquier gerente puede hacer, y no sólo en el examen anual de desempeño. Harvard Management Update dialogó con expertos para que ofrecieran consejos a los gerentes ansiosos por informar a sus subordinados que sus aspiraciones son oídas y valorizadas.

Supere el factor del miedo

Algunos gerentes tienen dificultades para discutir el desarrollo de la carrera de un empleado debido al “factor del miedo”, dice Maggie Sullivan, vicepresidenta de una firma de consultoría de recursos humanos en Metuchen, New Jersey. “Los gerentes temen informar al empleado” que alguien ansioso por obtener una promoción no está preparado para eso, pues “ese mensaje encontrará resistencia”.

Otros gerentes temen que si ayudan a un empleado a crecer, éste se irá a otra parte donde tenga más oportunidades. Pero un empleado talentoso que no recibe aliento de su gerente para desarrollarse puede suponer que al gerente no le interesa desarrollar su potencial. Como resultado, abandona la empresa pues considera que es la mejor opción.

Ayúdelos a trazar sus carreras

Antes de iniciar su primera conversación, tome en cuenta que muchos empleados no están totalmente seguros de lo que desean, dice Timothy Butler, autor de “Getting Unstuck: How Dead Ends Become New Paths” (Harvard Business School Press, 2007) y director de programas de desarrollo de carreras en Harvard Business School. Algunos empleados talentosos tienen dificultades para identificar una senda específica en sus carreras pues no desean limitar sus opciones. Usted puede ayudarlos formulando este tipo de preguntas:

¿Qué funciones considera más atractivas?
¿Cual de los logros en los últimos seis meses le brindó más orgullo?
¿Qué es para usted un gran día en el trabajo?

Tal vez algunos empleados demoren un tiempo en calmarse lo suficiente para revelar sus pensamientos. “Asegúrese de que usted muestra claramente su papel en la conversación”, dice Butler. “¿Es usted un tutor o un jefe? No espere una discusión totalmente franca si su empleado cree que su tarea principal es planificar las necesidades que tiene de llenar ciertos puestos”.

Haga un plan

Luego que usted y su empleado han identificado uno o dos objetivos en su carrera, la conversación debe concentrarse en cómo llegar ahí. Eso incluye las destrezas que necesita para desarrollarse y el respaldo que usted le brinde. La mayoría de los pasos para mejorar destrezas consistirán en actividades en el trabajo.

Kaye recuerda un empleado que no tenía gran talento para presentar un producto. Luego de darle la tarea de hablar con un grupo de vendedores, el gerente pidió a un colega que ayudará al empleado a preparar la presentación.

“Esa experiencia ayudó al empleado a aprender cómo hacer una buena presentación con más claridad que toda tarea previamente realizada”, dice.

Continúe hablando

Una vez usted y el empleado estrella tienen un plan, continúe conversando. Libby Wagner, que fundó la empresa de Seattle Professional Leadership Results, recomienda mantener conversaciones de entre 15 y 30 minutos concentradas en la carrera del empleado, al menos una o dos veces por mes.

Para asegurar que cada conversación progresa en relación a la anterior, tome buenas notas y examínelas de manera periódica, recomienda Robin Athey, gerente de Deloitte Research. Aunque eso parece demasiado trabajo extra, mostrará a sus empleados estrella que usted les presta atención. Y las notas ayudarán cuando usted traiga otros gerentes o personal de Recursos Humanos para que lo ayuden a implementar planes de desarrollo de carreras.

Sea franco y específico

Las discusiones sobre desarrollo de carreras pueden ser incómodas cuando el gerente destaca las áreas débiles del empleado. Para mantener la discusión concentrada y positiva, cite ejemplos específicos en que la debilidad afectó el desempeño del empleado, y destaque los beneficios que podrá obtener si desarrolla destrezas especiales.

Sullivan, de Applied Research, en una ocasión trabajó con el gerente de un empleado estrella cuyos progresos fueron afectados por sus interrupciones hirientes durante las reuniones. En su reunión mensual para evaluar el desempeño del empleado, las interrupciones enfurecieron a un colega que estaba dispuesto a apoyarlo en las discusiones. Al hablar con franqueza y al ofrecer datos específicos, el gerente pudo demostrar al empleado que su conducta le impedía progresar.

Fuga de empleados y Motivacion Laboral

•Julio 15, 2009 • Dejar un comentario

fuga-motivacion-laboralCómo evitar la fuga de los mejores empleados

La retención de los mejores empleados es una de las prioridades fundamentales para las organizaciones de hoy. Si perdemos a la gente crítica e importante, seguramente esta tónica se extenderá al resto del talento. Conseguir un equipo humano con la mayor profesionalidad, altamente motivado y comprometido con los objetivos de la empresa es tarea primordial de las organizaciones que no quieran perder competitividad.

Raúl Abad, Consultor de Marketing Online de Abad Marketing

Existe un perfil de empleado muy habitual al que hay que prestar una atención especial. Se trata del que posiblemente no vaya a dejar mañana mismo o quizá en unos meses la empresa, pero está constantemente indagando en las ofertas de empleo, dejando curriculums y esperando una mejor oportunidad laboral. Son los que ni están motivados, ni se consideran lo suficientemente valorados, ni se identifican con sus actuales empresas, pero son por el contrario, los que forman parte del grupo que consideramos de ‘élite’. Esto representa un auténtico riesgo, ya que estos empleados con edades comprendidas entre los 30 y 45 años, poseen una alta empleabilidad y además son los que potencialmente liderarán nuestra organización.

Lamentablemente, la dirección no es consciente de esta realidad hasta que ya es demasiado tarde, porque no se ha molestado en averiguar ni conocer las necesidades, intereses y preocupaciones de cada uno de ellos. Por esto, las empresas deben plantearse seriamente el realizar un esfuerzo importante para mantener a sus mejores empleados más que satisfechos. Es hora de trabajar duro y tratar de retener a los que realmente merecen la pena, porque de otro modo, la competencia lo hará por nosotros.

No podemos permitirnos el lujo de tener personas insatisfechas en su trabajo, ya que la insatisfacción de los empleados redunda directamente en la cuenta de resultados. La empresa debe cumplir con las necesidades específicas de cada trabajador, siendo los directivos los que tienen que demostrar buenas dosis de humanidad e inteligencia emocional. Está comprobado que, un empleado motivado, con una actitud positiva en su trabajo y comprometido con lo que hace, está menos predispuesto a abandonar la empresa, porque su vinculación con ella es mayor. Al igual que ocurre con los clientes de una empresa, es mucho más costoso seleccionar y formar nuevos candidatos que retener a los empleados actuales. Hay incluso clientes que son verdaderamente fieles al empleado, los cuales, a su vez, se convierten en compradores leales y actúan como embajadores de la empresa. Lo peor es cuando estos clientes, no tienen ningún inconveniente en seguir al empleado si éste cambia de empresa.

El salario emocional

Aunque el sueldo y los beneficios monetarios son importantes, los empleados valoran cada vez más los beneficios no monetarios. Éstos hacen la vida del empleado mejor y más cómoda y la empresa debe ser creativa en la forma de encontrar soluciones de este tipo, cuyo objetivo sea su retención y fidelización.

Pagar por encima de la media, no es tan importante como potenciar los beneficios sociales, que se centran en la conciliación de la vida laboral y personal, la flexibilidad, la calidad de vida o que la organización practique los valores que predica. En la actualidad, un trabajo se considera algo más que un lugar donde ganar dinero y más que una serie de tareas a realizar.

El sueldo ya no es lo más importante, y lo que denominamos como salario emocional viene a ser un factor clave en la satisfacción del empleado. Mientras que un sueldo puede ser mejorado por la competencia, el factor emocional es lo que realmente lo diferencia y el que consigue que los empleados sean leales a la misma. Uno de los grandes desafíos de las empresas es conseguir despertar el compromiso de su gente y ver qué es lo que motiva realmente a cada uno.

Diversos estudios al respecto han constatado los diferentes factores que más influyen en la motivación del empleado, al margen de una retribución justa y al nivel que el ofrecido por otras empresas del mismo sector, pudiendo citar como más importantes los siguientes:

la formación ofrecida por la empresa, el conocimiento de lo que se espera de él cada día, la calidad de la relación directa con su superior inmediato, el poder expresar sus ideas y sugerencias, actuar y contribuir en otras áreas de la empresa, oportunidades de ascenso y promoción, retos profesionales, ambiente laboral agradable, flexibilidad, libertad, seguridad, equidad entre el resto de compañeros, planificación de la carrera profesional, conocimiento de sus logros por parte de la dirección y el considerarse recompensado, reconocido y apreciado.

Motivar y estimular constantemente y de manera creativa a los mejores empleados debe ser lo habitual para así cuidar y aumentar día a día su compromiso con la empresa. Y se debe hacer, atendiendo a las diferentes necesidades de cada empleado, para suministrarle el beneficio adecuado a través de una verdadera creación de valor. El reto consiste en la creación de experiencias innovadoras para la satisfacción y retención de los empleados.
La relación

La relación con el empleado, además, es la variable que diferencia entre unas organizaciones y otras. Como dicen James C. Collins y Jerry I. Porras, ‘Una ideología clara y bien expresada, atrae a la empresa a personas cuyos valores personales son compatibles con los valores centrales de la misma. Y a la inversa; repele a aquellos cuyos valores personales son incompatibles’. Es necesario fomentar una relación fluida y especial entre el empleado y su superior directo, ya que esta relación es la que realmente sopesará su permanencia futura en su lugar de trabajo. El trabajo de un directivo o superior será identificar esas áreas en las que sus empleados son más creativos, más productivos y donde se sientan más satisfechos; para luego buscar la forma de darles autonomía y hacer que puedan concretar sus ideas en esas áreas.Esto se realiza dialogando, comunicándonos sin prejuicios y estableciendo claramente qué pretende conseguir cada una de ellas a nivel individual, y si estas metas u objetivos se pueden sincronizar a nivel grupal. Es muy importante potenciar la participación de todos los componentes a fin de fomentar una dinámica más favorecedora en la comunicación interna, movilizar la creatividad y el esfuerzo mental para, con ello, conseguir la solución de problemas y a su vez, hacerles sentir que son parte importante de la empresa.
El reconocimiento

Reconocer el comportamiento y desempeño de los empleados se traduce en efectos tangibles y positivos al ampliar los niveles de satisfacción y retención, así como al mejorar la rentabilidad y productividad de la organización a todos los niveles y a un bajo coste.

La gente que se siente apreciada posee una actitud positiva, mayor confianza en sí misma y habilidad por contribuir y colaborar. Los que poseen la suficiente autoestima, son potencialmente los mejores empleados. Si logramos satisfacer de este modo a nuestros empleados, crearemos un entorno vital, agradable, motivador y enérgico para triunfar y destacar en el mercado. Si incorporamos el reconocimiento como base de nuestra cultura de empresa, nos aseguraremos un clima laboral positivo y productivo.

Una organización líder en gestión de personas, será aquella que fomente buenas relaciones, identifique sus necesidades y sea consciente de sus preocupaciones, porque de otro modo sólo conseguirá que ésta quede sustentada por gente mediocre, significando la diferencia entre la supervivencia y la muerte de la empresa.

La gente no es realmente fiel a la empresa; la gente se compromete por cómo se le valora y reconoce su trabajo, por lo que la empresa representa para ellos y por los valores y beneficios emocionales que ésta sea capaz de ofrecerles. Las empresas que realmente tratan a sus empleados como éstos esperan, tienen una gran ventaja competitiva sobre las que no lo hacen.

Retener a sus mejores empleados es un objetivo prioritario. ¿Considera entonces que está haciendo lo suficiente?

7 Formas de Motivacion Laboral

•Julio 15, 2009 • Dejar un comentario

motivacion laboral

Tipos de motivación laboral
Monografía creado por Luis Zornoza.
31 de Julio de 2006

1º- La mejora de las condiciones laborales:

Consiste en aumentar la motivación laboral mejorando los factores higiénicos, los relacionados con el texto laboral que permiten a los individuos satisfacer sus necesidades de orden superior y que eviten la insatisfacción laboral.

2º- El enriquecimiento del trabajo:

Multitud de puestos de trabajo tienen una tarea muy especializada y fraccionada. El trabajador no ejerce ningún papel en la planificación y el diseño de tareas limitándose a desarrollar una actividad mecánica y rutinaria. Ésto es lo que hay que evitar.

3º- La adecuación persona /puesto de trabajo:

Esta técnica persigue incorporar en un puesto de trabajo concreto a aquella persona que tenga los conocimientos, habilidades y experiencia suficientes para desarrollar con garantías el puesto de trabajo y que además, esté motivada e interesada por las características del mismo.

4º- La participación y delegación:

Esta técnica consiste en que los trabajadores participen en la elaboración del diseño y planificación de su trabajo. Se fundamenta en el hecho de que son los propios trabajadores quienes mejor conocen como realizar su trabajo y por tanto quienes pueden proponer las mejoras o modificaciones más eficaces.

5º- El reconocimiento del trabajo efectuado:

Los empleados suelen quejarse frecuentemente de que cuando hacen un trabajo especialmente bien, el jefe no les comenta nada. Sin embargo cuando cometen el primer error, el jefe aparece inmediatamente para criticarles. Esta situación puede desmotivar inmediatamente incluso al mejor de los trabajadores.

6º- Evaluación del rendimiento laboral

Consiste en evaluar los resultados de la conducta laboral y proporcionar la información obtenida al trabajador. Esto supone un importante estímulo motivador.

7º- El establecimiento de objetivos:

La técnica de establecimiento de objetivos consiste en llegar a un acuerdo periódico entre subordinado y jefe, sobre los objetivos a alcanzar para un periodo de tiempo concreto. Así mismo existe una revisión periódica para analizar el grado de cumplimiento de objetivos.

3 Consejos para negociar tu salario como un ganador

•Julio 10, 2009 • Dejar un comentario

negociando tu salarioNo solo se trata de encontrar un empleo, sino también de ganar lo necesario. En esta nota, consejos para negociar el salario como un ganador
Autor: Roberto Mateoli Fuentes

Como en cualquier otro aspecto de la vida, escoger el momento apropiado es crucial cuando se trata de negociar su salario en un nuevo empleo (aun en el caso de que haya tenido que “detallar sus pretensiones” en el momento de responder a una oferta de empleo).
El mejor momento

El momento ideal es aquel en que a usted le formalizan la oferta de empleo (con precisiones de tareas, responsabilidades, y una fecha de comienzo), no durante el proceso de entrevistas, ni cuando piensa que están a punto de ofrecerle el empleo.

La razón es simple: de ese modo, usted estará en la mejor posición de negociación posible, pues su futuro empleador ya ha decidido que es usted quien mejor se ajusta al puesto, y los potenciales competidores ya han quedado atrás en la carrera.

Por un lado, es muy difícil poder plantear algo durante el proceso de entrevistas (salvo, de más está decirlo, en que uno de los requisitos para postularse es detallar sus pretensiones), cuando todas las tareas y responsabilidades aun no están completamente definidas, y cuando el entrevistador aun no sabe si es usted la persona indicada (peor aún, ¡una discusión por el salario en esta etapa puede convencerlo de que usted no lo es !!).

Por otro lado, hasta que a usted no le hacen una oferta en concreto, el resto de los candidatos sigue estando en carrera, y anticiparse a discutir el salario puede abrir la puerta a que sea uno de ellos el elegido, en lugar de usted.

Hágase necesario

La mejor estrategia posible para negociar el salario con un potencial empleador, es hacerse lo más deseable posible para cubrir el puesto en cuestión y cumplir los objetivos de la compañía, de modo que ésta haga el mayor esfuerzo posible para contar con sus servicios.

Por supuesto, esto depende la experiencia y calificaciones que usted tenga, y de su desempeño en las entrevistas de selección.

¿Qué es negociable?

Aunque usted no lo crea, en condiciones normales suele existir bastante flexibilidad en lo que hace a salarios y beneficios (sobre todo, cuanto más jerarquizada es la posición a cubrir).

Es posible que pierda bastante si acepta la primera oferta que escucha (o, lo que es lo mismo, si una sonrisa de oreja a oreja traiciona su satisfacción por la misma), en lugar de prolongar la negociación un poco más.
¿Por qué le darían más, si ya saben con qué se conforma?

Siempre hay lugar para negociar, pero tenga en cuenta que el margen será mayor cuanto más elevada sea la posición a ocupar, y viceversa (no sólo porque las escalas salariales son más rígidas en estos casos, sino también porque hay más candidatos disponibles).

La palabra mágica

Los expertos en negociación de salarios afirman que existe una palabra mágica para estos casos.

Esa palabra es “Hmmm…”, precedida de una pausa reflexiva (o preocupada), y seguida por una pregunta.

El experto Jack Chapman, da la siguiente fórmula en su libro Negotiating Your Salary: “Al escuchar el número, o el rango de salarios que manejan, repita el número más alto en el rango y luego haga un silencio. En lugar de ceder al impulso de decir ‘de acuerdo’, diga ‘Hmmm… ¿es ese el máximo que pueden ofrecer?”.

Es posible que su futuro empleador realmente no pueda ofrecerle más, pero el que no arriesga no gana, y el riesgo en realidad es mínimo: en este punto, su empleador ya decidió que es usted la persona adecuada para el puesto, y usted no está cerrando ninguna puerta ni rechazando el ofrecimiento, simplemente está demostrando su confianza en usted mismo y en su capacidad.

10 Tips para negociar tu salario

•Julio 10, 2009 • Dejar un comentario

como conseguir empleo negociacion de salarioTips para negociar tu sueldo

por: Redacción
Fuente: esmas.com


No es difícil conseguir que te aumenten lo que te ofrecieron, entérate cómo

El 90% de las personas que están buscando trabajo se enfocan a los primeros pasos de esta búsqueda, eso es un currículum adecuado.Otro 50% restante se preocupa en prepararse adecuadamente para la entrevista, esto es, arreglarse efectivamente, ser asertivo, asesorarse en cómo desenvolverse en la entrevista qué contestar qué decir y qué no decir.

Es un porcentaje muy bajo el que se asesora cómo negociar efectivamente un sueldo y es entonces cuando se colocan en trabajos mal pagados simplemente porque no supieron hacer una negociación estratégica y adecuada, echando entonces por la borda todos los esfuerzos previos a esa oferta.

Que bueno, es verdad que si les consiguió un trabajo, pero no ganando lo que querían o que creían que merecían.

No es difícil conseguir que te aumenten lo que te ofrecieron inicialmente si sabes negociar, para esto te damos las siguientes sugerencias:

1- El no ya lo tienes. ¿A qué me refiero con esto? Que no pierdes nada en pedir, acuérdate que si te hicieron una oferta es porque les gustaste tú por encima de los demás candidatos que se están entrevistando para el mismo puesto. También recuerda que en el pedir está el dar, entonces cuida lo que dices y ten mucho tacto para decirles que aspiras a mayor ingreso.

2. Evalúa tus aptitudes, esto es, define el valor de mercado de los servicios que das. ¿cómo es esto? Preguntando, cuánto vale el sueldo de un gerente de informática en empresa transnacional, y como respuesta vas a obtener un rango. El sueldo que te ofrezcan seguramente no va a salir de ese rango, lo único es que hay que procurar que sea lo más alto posible. Recuerda. Por muy bueno que seas para negociar nunca vas a poder ganar más que tu jefe. Llega un momento en que las empresas no pueden darte más.

3. Las empresas en sus puestos también tienen un rango definido, lo más seguro es que te den un monto bajo para dar opción a moverse. Entonces casi siempre hay espacio para moverse. A menos que te digan: Lo que te estamos ofreciendo está en nuestro rango máximo. No podemos darte más. Entonces no hay mucho que hacer.

4. Si lo que te ofrecen no te convence, y ya están en el tope máximo. La batalla no está perdida, hasta las políticas más estrictas son negociables, y en este caso si no te pueden dar un mayor sueldo y ellos están interesados, ellos están dispuestos a negociar. Porque les interesas. Negocia otras cosas. Como ascensos prematuros, bonos mensuales o trimestrales, mayores prestaciones, coche etc.

5. Ve preparado, planea con anticipación qué vas a decir y qué te van a contestar y qué les vas a contestar tú después. Esto es muy efectivo hasta cuando uno quiere pedir aumentos de sueldo. Planea todo el diálogo con anticipación, define qué objeciones te van a poner, y cómo las vas a contestar tú. Si de ese momento de la negociación depende por lo menos un año de ingresos que van a fijar tu calidad de vida, lo menos que puedes hacer es prepararte bien para que puedas conseguir lo que deseas.

6. negocia con una sonrisa, no te sientas agredido si lo que te ofrecen te parece malo. Si te enojas vas a romper todo ese halo que hizo que se enamoraran de ti en un principio.

7. No des una respuesta al momento que te hagan la oferta. Tómate tu tiempo para pensar. Diles algo así como. “Mira, tú me estás ofreciendo 15,000.00 Yo lo que estoy pidiendo es por lo menos 18,000.00″ “Me interesa mucho el trabajo a desempeñar, la empresa me llama mucho la atención yo sé que tú y yo (el jefe) vamos a hacer muy buen equipo. Pero simplemente económicamente no me conviene. Dame unos días para pensar por favor”. Así como tú te vas a tomar unos días para pensar, ellos también se los van a tomar para pensar. Cuando hayas pensado, vuélvelos a ver y no les digas lo que tú ya pensaste. Mejor pregúntales. ¿qué tan factible es que me den los 18,000 para que ya firme en este momento con ustedes?

8. Las negociaciones se hacen cara a cara. Tal vez sea más laborioso ir a varias citas sólo para negociar y qué tal vez no lleguen a nada. Es muy importante que sean en persona, así vas a tener mayor impacto personal. Por teléfono es más rápido, pero tus probabilidades de éxito son muy bajas.

9. Al momento de recibir la oferta asegúrate de averiguar si lo que te están ofreciendo es el sueldo bruto, el sueldo neto, el sueldo en paquete y cómo se forma. Hay sueldos increíblemente altos que hacen que el candidato tome ese trabajo sin la menor duda. Y al momento de la primera quincena reciben una cantidad muy baja de sueldo neto. Es en ese momento cuando recibe todas las explicaciones que tenía que haber pedido antes de haber tomado el trabajo y que ahora es demasiado tarde. Esto pasa más frecuentemente de lo que uno se imagina.

10. Como sugerencia te digo que firmes contrato con la empresa antes de renunciar a tu trabajo anterior, hay muchísimos casos que les dicen que sí seguro ya te presentes a trabajar el lunes y el viernes en la tarde te llaman para decirte que se canceló la contratación. Y si tú ya renunciaste a tu trabajo actual no les vas a poder decir que “siempre no” No te lo van a aceptar.

Cinco maneras de pedir un aumento

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

5 formas de negociar el salarioRobert Half International

Últimamente, los pasillos de la oficina han estado excepcionalmente tranquilos y haz notado otros cuantos escritorios vacíos en tu departamento. Durante el año pasado, tus colegas y tú se han encargado de nuevos proyectos, pero han podido controlar la carga laboral y las asignaciones son atractivas. Definitivamente no era como para armar un alboroto. Las dinámicas de equipo son excelentes y tus supervisores son comprensivos. ¿Entonces por qué tus colegas están abandonando la empresa?

Los estudios muestran que quizás renuncian para aceptar mejores oportunidades. Según la Guía de salarios 2008 de Robert Half International, existe un aumento en el salario inicial promedio de muchos cargos en la áreas de finanzas y contabilidad, administración, tecnología, legal y en las áreas creativas y de marketing. Algunos postulantes a un trabajo que cuentan con un conjunto de habilidades en demanda incluso están recibiendo varias ofertas ya que las empresas compiten por asegurar a los mejores talentos.

Con esto en mente, existe una buena posibilidad de que merezcas un aumento. Aunque no tengas que renunciar a tu cargo actual para engrosar tu salario, en especial si te gusta lo que haces, tienes que decir lo que piensas. A continuación te presentamos algunas medidas que puedes tomar para obtener el aumento que mereces.

Elabora un argumento.
Tus deseos de mudarte a un condominio nuevo o de pagar completamente los préstamos estudiantiles no son razones válidas para obtener un salario más alto. En vez de eso, debes demostrar una razón comercial convincente para ganar más. Documenta todas tus responsabilidades hasta la fecha, enfocándote específicamente en cómo tu esfuerzo ha contribuido a que la empresa logre sus objetivos. Por ejemplo, quizás ayudaste en el rediseño de un sitio Web que aumentó el tráfico y las ventas en un 15 por ciento o te hiciste cargo de responsabilidades adicionales para ahorrarle tiempo a otras personas. Recolectar información concreta y ser capaz de presentar esta información de manera organizada es importante para situarte como alguien valioso para tu empleador.

Averigua el salario actual.
Siempre es una buena idea averiguar lo que ganan otras personas en tu área y con tus calificaciones antes de pedirle un aumento a tu jefe. Los servicios en línea, como CBsalary.com y Statistics Canada son recursos excelentes. Las publicaciones gratuitas como la Guía de salarios de Robert Half también entregan cifras sobre las remuneraciones de una variedad de trabajos en distintas industrias. Estimar tu valor en el mercado abierto asegurará que cobres lo justo por tus servicios.

Fundamenta tu argumento en el tiempo.
A pesar de sus buenas intenciones, es posible que tu jefe no esté al tanto de todos los proyectos en los que participas. Para evitar que tus logros no se tomen en cuenta, considera entregarle a tu gerente un informe de estado semanal que resuma las asignaciones en las que trabajas y las que terminaste últimamente. Un registro de desempeño constante puede aumentar tu posibilidad de obtener un aumento.

Hazlo en el momento preciso.
Aunque el momento más lógico para analizar un aumento es durante la revisión de tu desempeño, podría ser beneficioso hablar sobre el tema con tu supervisor antes de la próxima ronda de evaluaciones. Por ejemplo, podrías mencionar el tema a tu jefe después de haber completado con éxito un proyecto importante. Sólo asegúrate de programar la reunión en el momento que sepas que la persona no está agobiada por fechas límite.

Elabora un “plan B”.
Si un aumento de salario no está contemplado en el presupuesto de tu empleador, considera negociar otros beneficios, como más vacaciones, un horario flexible o bonos basados en el buen desempeño. Si se rechazan estas solicitudes, pregúntale a tu jefe cómo situarte mejor para obtener un aumento en el futuro y programa una fecha para una reunión de seguimiento a fin de analizar tu progreso hacia esa meta.

Como cualquier negociación, asegurar un aumento requiere de preparación y tacto. Tomarse el tiempo y hacer el esfuerzo por elaborar un argumento convincente y hacer que la empresa reconozca lo que vales te ayudará a aumentar tus posibilidades de obtener el salario que mereces.

Robert Half International Inc. es la primera y más grande empresa especializada en recursos humanos, con una red global de contactos de más de 360 oficinas en toda América del Norte, Sudamérica, Europa, y la región de Asia-Pacífico. Para obtener más información sobre nuestros servicios profesionales, visita www.rhi.com.

¿Te hará más feliz un salario más alto?

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

empleo infeliz

Rachel Zupek, Escritora de CareerBuilder.com

Todos conocemos a los vecinos. Son los que estacionan el Range Rover y el Mercedes en la calzada, los que viven en una casa de muchos millones, los que tienen cinco hijos, tres perros y que toman largas vacaciones de tiempo compartido en el Caribe. Sí, todos conocemos a los vecinos. Creemos que necesitamos más dinero para ser mejores que ellos. Sin embargo no te preocupes. Los vecinos no tienen ni un centavo.

Vida cómoda
Para la mayoría de los estadounidenses, una vida cómoda equivale al menos a $50,000, casi $4,000 más que el ingreso promedio 2004-2005 de $46,326. Un 24% de los estadounidenses declara que incluso si ganaran menos de $50,000, podrían vivir cómodamente. Según una nueva encuesta de MSN-Zogby, casi la mitad (48%) declara que necesitaría ganar de $50,000 a $100,000 para vivir cómodamente, pero un 23% indica que tendría que ganar más de $100,000. Cuidado con esto. Incluso si obtuviéramos estos ingresos y viviéramos cómodamente, no significa que estaremos más satisfechos.

El dinero no es sinónimo de felicidad

Aunque muchas personas creen que un ingreso más alto los hará más felices, un estudio del año 2006 realizado por investigadores de la Universidad de Princeton descubrió que la relación entre el dinero y la felicidad es en la mayoría de los casos una ilusión.

“La creencia de que un ingreso alto está asociado con el buen humor es popular, pero en la mayoría de los casos es ilusorio”, escribieron los investigadores. “Las personas con ingresos por sobre el promedio están relativamente satisfechos con sus vidas, pero son sólo un poco más felices que los demás en las experiencias del diario vivir, tienden a estar más tensos y no dedican más tiempo a actividades particularmente agradables”.

El economista Alan B. Krueger y el psicólogo y ganador del premio Nobel Daniel Kahneman, ambos profesores de Princeton, se unieron con los investigadores de otras tres universidades en el estudio. El objetivo era formular diferentes métodos de medición de bienestar de las personas y de la sociedad, así alcanzaron un conocimiento profundo de la relación entre ingresos y felicidad.

Según un comunicado de prensa, los investigadores desarrollaron una herramienta para medir la calidad de vida diaria de las personas, conocido como Day Reconstruction Method, o método de reconstrucción de la vida diaria. Este método crea una “escala de satisfacción” en la cual las personas anotan las actividades del día anterior en un diario y evalúan sus sentimientos sobre las experiencias. La encuesta demostró que los encuestados que ganaban menos de $20,000 al año revelaron estar malhumorados sólo un 12% de su tiempo que aquellos que ganaban más de $100,000.

“Si las personas tienen ingresos altos, creen que deberían estar satisfechos y lo reflejan en sus respuestas”, afirma Krueger. “Sin embargo, los ingresos influyen muy poco en las experiencias cotidianas”.

¿Más dinero, más problemas?
La mayoría de nosotros cree que más dinero equivale a más felicidad, pero olvidamos unas cuantas cosas. En primer lugar, no importa cuánto ganes, siempre puedes ganar más. No existe una cantidad probada de salario que te haga declarar que eres “feliz”. Terminarás buscando un salario más alto año tras año.

Incluso cuando logres un nivel de ingresos más alto, ganar más dinero no necesariamente significa más sonrisas. De hecho, probablemente significa más estrés. Pasamos por alto el hecho de que ganar más en general significa trabajar más. Trabajar más significa dedicarle menos tiempo a la familia, los amigos y a ti mismo. ¿Si pudieras ganar el doble de tus ingresos trabajando turnos dobles, lo harías?

Las personas con ingresos más altos tienden a estar más tensas y dedican más tiempo a actividades “obligatorias” como trabajar, ir de compras y cuidar a los niños, según una encuesta nacional de Bureau of Labor sobre a qué dedicaban el tiempo personas de distintos ingresos. Según estadísticas gubernamentales, los hombres que ganan más de $100,000 al año dedican 19.9% de su vida a actividades como socializar o ver televisión, en comparación con un 34.7% de los hombres que ganan menos de $20,000. Las mujeres que ganan más de $100,000 dedican 19.6% de su tiempo a la diversión pasiva, en comparación con un 33.5% de aquellas que ganan menos de $20,000.

“En algunos casos, esta ilusión óptica puede llevar a un mal uso del tiempo, que van de aceptar largos traslados (que se encuentran entre los peores momentos del día) a sacrificar dedicar tiempo para socializar (que se encuentra entre los mejores momentos del día)”, indica el estudio.

Fundamentalmente, el dinero no es todo lo que importa en un trabajo o en la vida. Así que deja de tratar de seguir el ritmo de los vecinos. Lo que el dinero no puede comprar es lo que brinda felicidad.

Rachel Zupek es escritora y participante del blog de CareerBuilder.com. Ella investiga y escribe sobre estrategias para buscar empleo, gestión profesional, tendencias de contratación y conflictos en el lugar de trabajo.

10 lecciones para prepararse para la conversación sobre salarios

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

Elementos fundamentales de la negociación de salarios

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Kate Lorenz, Editora de CareerBuilder.com

Las negociaciones de salarios pueden ser delicadas.
“Cuando se trata de obtener el mejor paquete posible de salario y beneficios, muchas personas que buscan trabajo no están preparadas para la negociación”, comenta Martin Yate, autor de la serie éxito de ventas del New York Times, “Knock ‘em Dead”. Antes de firmar en la línea punteada, asegúrate de comprender las complicaciones y de que estás bien preparado para lograr el mejor paquete de salario posible.
1. Haz tu tarea.
Asegúrate de comprender el rango de salarios. Muchas personas que buscan trabajo reciben una oferta pero no tienen idea de cómo determinar si es adecuada. Yate afirma que es importante identificar un rango realista de sueldo, investigando en sitios Web de la industria y comercio, consultando al organismo Bureau of Labor Statistics (BLS), utilizando calculadoras de salario en línea, como CBsalary.com, y revisando cuidadosamente las ofertas de trabajos. “También debes tener una opinión objetiva de tus habilidades y dónde calzas en ese rango”.
2. Haz un guión.
Planifica tu conversación. “Antes de cualquier entrevista, debes tener tres cifras en mente”, aconseja Yate. La primera es lo mínimo que necesitas para alimentación y alojamiento. La segunda es el sueldo razonable que deberías ganar considerando tu experiencia, los rangos industriales investigados y la geografía”. (Los niveles de sueldo pueden variar considerablemente de acuerdo con la región geográfica y la cantidad de mano de obra disponible.) “La tercera cifra es el salario que te haría sentir en el cielo. Elimina la primera cifra, esa es personal y no se debe discutir. Tu rango debe estar entre la segunda y la tercera”.
3. Muérdete la lengua.
No seas el primero en hablar de dinero. “Si tocas el tema del sueldo antes de que lo haga tu empleador, no estás teniendo una conversación sincera”, comenta Yate. “Si un empleador no trata este tema, significa que aún no lo has convencido de que eres el candidato ideal. Concéntrate en llevar la conversación a ese punto. Demuestra cuánto puedes ayudarles a ganar o ahorrar dinero y a hacer un aporte positivo”.
4. No pregunte, por favor.
Nunca cierres la conversación con una pregunta sobre salario. La mayoría de los entrevistadores concluirán su batería de preguntas, consultando si tienes alguna duda. “Lo peor que puedes hacer es preguntar sobre salario. Eso demuestra que no tienes nada más que decir sobre ti mismo y tus calificaciones”.
5. Sólo los hechos.
No tengas una conversación sobre salario hasta que tengas todos los hechos. Si te preguntan cuánto esperas ganar, no des tu rango inmediatamente. Yate sugiere que los candidatos deben decir que necesitan comprender más sobre el trabajo antes de analizar el sueldo. Pregunta más sobre los requerimientos del trabajo para tener las cosas más claras.
6. Mantente concentrado en lo importante.
No dejes que el sueldo actual determine tu futuro salario. No hay dos trabajos iguales; por lo tanto, según Yate, tus ganancias actuales no deberían tener relación con el salario inicial en el nuevo trabajo. Destaca qué es lo diferente de este trabajo, y luego afirma algo como “Estoy cambiando de trabajo, por lo cual es obvio que deseo ganar más. Hágame una oferta adecuada que equipare mis habilidades y experiencia dentro del rango de salario. Y a propósito, ¿cuál es el rango de salario para este trabajo?”.
7. Sé sincero.
No mientas sobre tu sueldo actual. “Mentir sobre las ganancias es una razón para rechazarte y con motivos”, advierte Yate. “Cuando se te pide que llenes un formulario de postulación, les estás dando permiso según la Ley de informes de crédito imparcial de 1970 para verificar tu historial de empleo. Incluso pese a que no siempre los empleadores verifican, cuando lo hacen, buscan comprobar fechas de empleo y salario”.
8. Haz que se preocupen.
Aprovecha otra oferta. “Si tienes otra oferta válida de un competidor, puedes usarla para volver para una segunda entrevista. Indica al entrevistador que en verdad deseas trabajar para ellos, pero recibiste una oferta seria de empresa XYZ (el competidor) y no te gustaría tomar la decisión equivocada si te están considerando para el cargo”, aconseja Yate.
9. Practica la moderación.
No tomes la primera oferta. La mayoría de las empresas también tienen rangos de salario y algún grado de libertad de acción con respecto a lo que pueden pagar. A menos que el monto esté muy por encima de tus mejores sueños, considera dar al empleador la oportunidad de entrar en aguas más profundas. “Éste es un punto crucial donde llevas la delantera”, comenta Yate. “Desean que trabajes con ellos, pero aún no te tienen; tú quieres obtener el máximo posible y ésta es tu oportunidad de lograrlo”.
10. Deja la puerta abierta.
¿Qué sucede si realmente deseas un trabajo, pero el empleador te hace una oferta demasiado baja? Yate afirma: “No lo deseches, pide un par de días para pensarlo. Diles que estás muy interesado, pero te preguntas si pueden hacer algo respecto del salario. Luego, llama para ver si ha habido algún cambio, o si pudieron hacer algo con respecto al dinero antes de darles una respuesta definitiva”.
Puedes encontrar más consejos de Martin Yate, uno de los defensores líderes en Estados Unidos para los profesionales que trabajan, en su sitio Web www.knockemdead.com.

8 trampas en las negociaciones de salario

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

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Rachel Zupek, escritora de CareerBuilder.com

Llegó la hora. El momento que estabas esperando. Las palmas de tus manos sudan, tu corazón late fuerte y te tiemblan las rodillas. Ella te mira, expectante. Estás a punto de hacer la gran pregunta:

“¿Puede aumentarme el sueldo?”

Tocar el tema del salario con tu jefe no es una tarea fácil. Lamentablemente, nunca es tan simple como lo dicta la teoría de “pide y te será concedido”. Si pides mucho y muy rápido puede que te consideren ambicioso. Si pides muy poco te arriesgas a pedir menos de lo que mereces y a ganar menos de lo que deberías.

“Si se le pregunta a la mayoría de las personas por el valor del trabajo, lo primero que pensarán es en cuánto se paga por él”, escribe Michael Zwell en su libro “Six-Figure Salary Negotiation”. En realidad, el valor del trabajo también incluye la satisfacción con éste, la posibilidad de adquirir nuevas habilidades o las oportunidades de avanzar dentro de la empresa.

“Al enfocar la propuesta de valor desde un nuevo ángulo, puedes evaluar el trabajo en el que estás, así como los que has tenido en el pasado”, afirma Zwell. Esto te permitirá demostrar todo el valor que aportas a un cargo, a fin de negociar el salario que mereces.

Un problema común con el que se enfrentan los trabajadores al negociar un aumento de salario, es encontrar la forma correcta de hacerlo. Usar las palabras correctas, en el lugar adecuado y en el momento preciso son factores clave para negociar los ingresos que deberías tener.

A continuación encontrarás ocho trampas comunes en las negociaciones de salario y consejos para que te des cuenta del momento en el que debes negociar para conseguir un salario más alto, según “Six-Figure Salary Negotiation”.

1. Investiga la situación
La trampa: Obtienes el cargo, la remuneración y las responsabilidades en papel, pero haz vivido en negación sobre lo que realmente significa el trabajo y la verdadera situación en que se encuentra la empresa.
La verdad: Al principio, el trabajo parece un sueño hecho realidad. Pronto te das cuenta de que trabajas demasiado, te pagan poco y la empresa no puede pagarte más. ¿Cómo podrías haberlo evitado?
El consejo: Haz preguntas exhaustivas e investiga la situación.

2. Pedir más dinero
La trampa: Asumes que la cifra del salario máximo que te dio el departamento de recursos humanos está escrita en piedra y no puede cambiar.
La verdad: Ganas más en tu trabajo actual que lo que el departamento de recursos humanos te informa es el salario máximo para el cargo que quieres. ¿Deberías conformarte con menos?
El consejo: Comunícate con el gerente de recursos humanos y dile que el departamento te dijo que el salario máximo para el trabajo es X y que actualmente tu salario es superior a esa cantidad (si es así). Señala que sabes que algunos empleadores hacen excepciones ocasionales en circunstancias como ésta y pregunta si eso es posible en esta empresa. Así, le das al director de recursos humanos el poder de abogar por ti.

3. Págueme más o me voy de aquí
La trampa: Aceptas una contraoferta de tu actual empresa, a fin de aumentar tu salario.
La verdad: No estás contento con tu salario actual, por lo que vas a una entrevista en una empresa de la competencia para ganar un salario más alto. Aprovechas con éxito esa oferta para ganar más en tu actual trabajo. En pocos meses, tu empresa comienza a hacer despidos y uno de los despedidos eres tú, ya que tienes uno de los salarios más altos.
El consejo: Si quieres ganar más dinero con tu empleador actual, negocia basándote en el valor de tu aporte en lugar de usar una amenaza.

4. Cuando necesitas más dinero
La trampa: Le dices al jefe que necesitas más dinero porque compraste una casa más grande, tienes dos hijos en la universidad, necesitas un auto nuevo, etc.
La verdad: Cuando éramos jóvenes, nuestros padres nos decían que si queríamos más dinero, debíamos ganarlo. Entonces, nosotros podábamos el césped, nos encargábamos de las labores domésticas o cuidábamos a nuestros hermanos menores para ganar algo de dinero. De igual manera, si quieres más dinero en tu salario, pregúntale a tu jefe en qué puedes aportar para ganar un poco más.
El consejo: Para que te paguen más, demuestra el valor agregado con el que puedes aportar o con el que ya aportas.

5. Cuando no lo pides, por lo general, no lo obtienes
La trampa: No pides más beneficios porque piensas que el paquete no se puede cambiar.
La verdad: Te ofrecen un trabajo en una nueva empresa. Ganarás más, pero tendrás la mitad del tiempo de vacaciones que tienes en tu empresa actual. Si se trata de un factor crucial, háblale al director de recursos humanos sobre tu preocupación.
El consejo: No asumas que los beneficios están escritos en piedra hasta que preguntes.

6. Alabarse en exceso, prometes demasiado y entregar muy poco
La trampa: Te alabas en exceso y las cosas se salen de control.
La verdad: Exageras sobre tus habilidades y prometes más de lo que eres capaz de entregar, a cambio de un salario más alto. Tu empleador lo nota y te dan un cargo más bajo o te despiden.
El consejo: Si aceptas un trabajo que es demasiado para ti, debes confiar en que puedes llegar a hacerlo bien.

7. Rendirse ante el factor miedo
La trampa: Tus miedos frustran tus intentos de participar en una negociación de salario exitosa.
La verdad: “Todos podemos elegir entre actitud de abundancia, es decir, que hay oportunidades, dinero, recursos, etc., de sobra, y una actitud de carencia”, escribe Zwell. “Elegir la abundancia te permite ser un comprador y maximizar lo que das y recibes. No tienes miedo de hacer preguntas, aprovechar oportunidades y participar más plenamente de una negociación”.
El consejo: Negocia desde la abundancia.

8. Concentrarse en una sola oportunidad
La trampa: Colocas todos los huevos en una sola canasta.
La verdad: “Casi siempre es mejor tener varias oportunidades buenas disponibles para ti. Así, podrás operar desde la abundancia en lugar de la carencia”, declara Zwell.
El consejo: Aprovecha activamente varias oportunidades.

Rachel Zupek es escritora y participante del blog de CareerBuilder.com. Ella investiga y escribe sobre estrategias para buscar empleo, gestión profesional, tendencias de contratación y conflictos en el lugar de trabajo.